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martes, 10 de marzo de 2015

Tortura Generalizada: ONU; Falso revira SRE

Artículo publicado en El Universal por Liliana Alcántara el 10 marzo del 2015

Tortura Generalizada: ONU; Falso revira SRE

La práctica de la tortura en México es generalizada y la mayor parte de los casos están impunes, afirmó el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas, Juan Méndez, al presentar su informe anual 

En México, la práctica de la tortura es generalizada y la mayor parte de los casos están impunes, señaló el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),Juan Méndez.

Al presentar su informe anual de actividades en el marco de la sesión regular 28 del Consejo de Derechos Humanos, indicó que esa práctica ocurre desde la detención hasta que la persona es puesta a disposición de los ministerios públicos y se usa con fines de castigo o como parte de las investigaciones.

En respuesta al diagnóstico, el embajador Jorge Lomónaco, representante permanente de México ante los organismos internacionales con sede en Ginebra, dijo que el gobierno mexicano está en desacuerdo con el hecho de que se utilice el término “generalizada” porque “no refleja la realidad”.

En entrevista con EL UNIVERSAL, indicó que la Cancillería de nuestro país solicitó un reporte al relator sobre los casos que pudo documentar y sólo recibió 14 expedientes.

“Por eso decimos que no se puede usar esa aseveración cuando se limita a esos pocos casos. Una cosa es la retórica y otra la sustentación, y la verdad es que no se puede sostener ese calificativo”, reiteró.

Juan Méndez reportó ayer al Consejo de Derechos Humanos de la ONU sus labores en el último año, durante el cual visitó, entre otros países, a México del 21 de abril al 2 de mayo de 2014. En su exposición dedicó un minuto para explicar el caso de México y reconoció las facilidades que recibió por parte del gobierno de nuestro país para realizar su trabajo, además aseguró que las autoridades trabajan en la materia.

En octubre de 2014, luego de visitar nuestro país, el relator dio un informe preliminar en el que expresó su preocupación por la impunidad en la materia y exhortó a las autoridades a indagar todos los casos sin premura, de forma imparcial e independiente.

Cinco meses después, en Ginebra, Suiza, entregó el reporte final a dicho órgano de la ONU en el que señala que la tortura es generalizada en México y observó también serios problemas en las condiciones de detención.

El informe. En el reporte indica que México atraviesa por una compleja situación de seguridad pública y que la delincuencia organizada es un desafío para las autoridades y la población.

Indicó que desde 2006 y bajo la denominada “guerra contra el narcotráfico” se han establecido medidas para regular la detención, investigación y combate a la delincuencia organizada, incluyendo el despliegue de fuerzas armadas que cumplen funciones de seguridad pública, llegando a 50 mil efectivos en 2012.

Citó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) registró un aumento de quejas por tortura y malos tratos desde 2007, y reportó un máximo de 2 mil 20 quejas en 2011 y 2 mil 113 en 2012, comparadas con un promedio de 320 en los seis años anteriores a 2007. Entre diciembre de 2012 y julio de 2014, la CNDH recibió mil 148 quejas por violaciones atribuibles a las Fuerzas Armadas.

Señaló que no existe un registro nacional y cada entidad tiene datos propios. “Muchos casos no se denuncian por temor a represalias o desconfianza y existe una tendencia a calificar actos de tortura o malos tratos como delitos de menor gravedad”.

El documento señala que las personas denuncian, generalmente, haber sido detenidas por personas vestidas de civil, a veces encapuchadas que conducen autos no identificados y no cuentan con una orden judicial ni informan los motivos del arresto.

Agregó que la detención va acompañada de golpes, insultos y amenazas, e incluso hay casos en los que las víctimas fallecieron a causa de las torturas.

No coincidimos. Al respecto, el embajador Lomónaco indicó que la visita del relator se inscribe en la política de apertura y cooperación que México ha mantenido con los mecanismos internacionales de derechos humanos.

“Dicho compromiso parte de la convicción de que la prevención, combate y erradicación de la tortura son tareas prioritarias para la consolidación de una política de Estado en donde los derechos humanos se configuren como la base del desarrollo institucional”.

Comentó que el gobierno mexicano identifica los retos en la materia, pero no podemos compartir una aseveración en el sentido de que la tortura es una práctica generalizada en el país, ya que “no corresponde con la realidad ni refleja los enormes esfuerzos que ha desplegado mi país para consolidar en la ley y en la práctica”.

El diplomático consideró que en México se han establecido mecanismos para erradicar la tortura y se han establecido los protocolos para documentar y llevar los casos ante la justicia. El compromiso del gobierno es avanzar hacia una Ley General contra la Tortura, de tal manera “que decir que es una práctica generalizada no refleja los grandes esfuerzos que hemos hecho para mejorar el marco legislativo e institucional”, manifestó.

Desde mayo que concluyó su visita se le pidieron los casos que pudo documentar para darles seguimiento “y sólo nos ha presentado 14 casos”, dijo. Pese a ello, el gobierno mexicano seguirá cooperando con los organismos internacionales, mantendrá su apertura y dará seguimiento a las recomendaciones.

Al conocer el reporte, Amnistía Internacional (AI) pidió al gobierno que cumpla con todas y cada una de las recomendaciones que, desde octubre del año pasado, presentó el relator al adelantar parte del informe.

Plateó garantizar que los médicos forenses realicen exámenes inmediatos, imparciales y exhaustivos en los casos donde se alega tortura y que las autoridades acepten los informes de expertos independientes como prueba válida en casos judiciales.

Por su parte, el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Luis Miguel Barbosa, rechazó que la tortura en México sea un fenómeno generalizado. Aunque hay casos y problemas, no es práctica común. Agregó: “No es admisible”.


Artículo publicado en El Universal

lunes, 2 de marzo de 2015

En medio de la visita de Peña Nieto a Londres, AI exige el cese de las torturas en México

Artículo publicado en Revolución Tres Punto Cero el 2 de Marzo del 2015

En medio de la visita de Peña Nieto a Londres, AI exige el cese de las torturas en México




(02 de marzo, 2015).- En medio de la visita de Enrique Peña Nieto a Londres, Amnistía Internacional (AI) entregó una petición a la embajada de México en ese país, para exigir que cese la tortura en nuestro país.

Dicha situación, se da en medio de la crisis que enfrenta el gobierno priísta a partir de que se comprobaran las sistemáticas violaciones a los Derechos Humanos, lo cual ha desatado una serie de protestas a nivel internacional para exigir se supervise a México en dicha materia.

Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, se reunirá con la reina Isabel de Inglaterra en una ceremonia oficial en el campo Horse Guards Parade de Londres para después reunirse en el Palacio de Buckingham, con la monarquía británica.

Por lo que, la sección británica de AI aprovechó la oportunidad para realizar un mitin a las afueras de la embajada de México en Londres, poco antes de que el mandatario mexicano arrivara al aeropuerto de Heathrow.

Como parte de las acciones de protesta, los activistas rompieron una piñata con la leyenda “Detengan la tortura en México”, de la que cayeron cerca de 14 mil firmas que respaldan la petición.

De acuerdo a AI, la aplicación de la tortura en México está “fuera de control”, pues aseguran que en la última década, la tortura se ha sextuplicado.

En consecuencia, agregó que esta práctica coincide con el inicio de la lucha contra el narcotráfico, que ha dejado más de 100 mil muertes y más de 22 mil desaparecidos.

Aunado a ello, está la detención-desaparición de los 43 estudiantes y la tortura de Julio César Mondragón a manos de fuerzas estatales, el pasado 26/27 de septiembre. Estos hechos han generado críticas de amplios sectores de la población mexicana hacia por el manejo que el gobierno ha hecho de esto.

Este miércoles, el premier británico, David Cameron se reunirá con el presidente mexicano para tratar asuntos de agenda política económica. No obstante, varias organizaciones en defensa de los Derechos Humanos han instado a Cameron a que también aborde el historial de torturas en México.

“Mientras que el presidente Peña Nieto es recibido con la alfombra roja, su policía y los servicios de seguridad tienen las manos manchadas de sangre”, aseguró Tom Davies, líder de la campaña contra la tortura en México.

Por su parte, el grupo #YoSoy132 Londres envió una carta a la reina Isabel en la que exige, se realice una investigación independiente por el caso de los 43 estudiantes desaparecidos, así como por otras desapariciones en esta nación.

“¿Por qué, señora, por qué el jefe de un gobierno que muestra tan poco respeto por los valores que este país dice defender,es invitado a alojarse en el Palacio De Buckingham?”, se lee en la carta.

martes, 10 de febrero de 2015

"Van a desaparecer como los normalistas”, la amenaza contra estudiantes de la BUAP que fueron torturados

Artículo publicado en el Semanario Proceso el 9 de Febrero del 2015 por Gabriela Hernández

"Van a desaparecer como los normalistas”, la amenaza contra estudiantes de la BUAP que fueron torturados


PUEBLA, Pue., (proceso.com.mx).- “Van a desaparecer como los normalistas”, fue la amenaza que usaron supuestos porros para aterrar a estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) que la madrugada del domingo fueron levantados, golpeados y torturados para posteriormente ser abandonados en un paraje baldío a las afueras de esta ciudad.

Cinco de los ocho jóvenes aparecieron públicamente casi 24 horas después de la agresión, justo cuando los integrantes del Colectivo Universitario para la Educación Popular (CUEP) ofrecían una rueda de prensa en el Paseo Bravo para denunciar el desalojo del que fueron víctimas por parte de presuntos grupos porriles custodiados por policías estatales y municipales.

Con hematomas visibles, manchas de sangre en sus ropas y aún bajo crisis nerviosas, dos muchachos y tres jovencitas narraron que el grupo de choque que los agredió, además de golpearlos con bates, varillas, tubos, macanas y desarmadores, los mantuvo secuestrados durante al menos una hora y media bajo la amenaza de que los desaparecerían.

Desde el jueves, cinco estudiantes de la BUAP realizaban una huelga de hambre en el Zócalo de esta ciudad para pedir que la rectoría les permita usar las instalaciones a fin de impartir cursos propedéuticos gratuitos para el examen de admisión a la universidad.

En la rueda de prensa, los jóvenes explicaron que fueron reprimidos en dos ocasiones, la primera cuando un grupo de unos 30 sujetos se llevó a ocho de los participantes en la protesta y la segunda minutos después, cuando los estudiantes trataron de recuperar las pertenencias que guardaban en el campamento.

Un cartel que portaba una joven resumía la protesta: “1968-2015, ser estudiante más peligroso que ser delincuente”.

Diego, estudiante de la Facultad de Contaduría Pública, quien estaba de guardia en el campamento, contó la forma en que inició el operativo represivo, alrededor de las 3:20 de la madrugada:

“En su mayoría venían en estado de ebriedad y venían drogados (…) al principio seis sujetos se acercaron al campamento, uno de ellos se bajó la bragueta, sacó su parte, su sexo, nos la enseñó y nos dijo que nos iba a cargar la chingada”.

Luego de esto, señaló que los agresores tomaron sillas y golpearon las casas de campaña donde dormían los estudiantes, quienes ayer domingo cumplirían cuatro días en huelga de hambre.

Esmeralda Manzano, de 17 años de edad, denunció que cuando estaba en el interior de una de las casas de campaña, recibió un golpe en la cabeza que la descalabró. Mostró la herida que debió ser cerrada con ocho puntadas.

Posteriormente llegaron otros 25 sujetos encapuchados que lanzaron una “bomba de humo” y después golpearon y persiguieron a los 23 estudiantes, entre hombres y mujeres, que a esa hora se encontraban en el Zócalo.

Fidel Sánchez, de la Facultad de Economía, uno de los jóvenes que estaba en huelga de hambre, relató que fue despertado por los golpes. Aunque en ese momento levantaron las manos y dijeron estar dispuestos a retirarse, aseguró que los sujetos no dejaron de agredirlos.

En medio de agresiones verbales y empujones, indicó, fue llevado hasta una camioneta negra cerrada sin logotipos y con vidrios polarizados que estaba estacionada en la calle 2 Sur. “Empecé a gritar mi nombre y a decir que me estaban llevando por si alguien no me había visto”, recordó.

Los estudiantes se quejaron de que al lado de esa camioneta estaban policías que no los ayudaron.

“Suben a otros compañeros a la misma camioneta y a todos nos empiezan a golpear”, agregó Fidel: “Me golpearon con bates y muchos puñetazos en la cara, tenía mucha sangre entre la nariz y mi boca, y se pararon sobre mi cuello, ya no me podía mover, me estaba ahogando y aun así me seguían pegando”.

“Nos decían: no que te sentías muy chingoncito, primero muy valiente y ahora chillas como nena (…) varias veces nos dijeron que nos iban a hacer lo mismo que a los normalistas, que a ver quién nos iba a encontrar después hubo mucha tortura psicológica y física”.

Al tiempo que los golpeaban y gritaban esas amenazas, arrancaron a gran velocidad en la camioneta: “Todo el camino fui con un desarmador en la nuca, me decía que si me movía me lo iban a enterrar”.

Otra joven relató que en el trayecto le rasgaron los pantalones y le quitaron la ropa interior y advirtieron que la violarían, junto a sus compañeros.

Entre sollozos y visiblemente temblorosa, una jovencita identificada como Magaly contó cómo la tomaron de los cabellos para aventarla al interior de la camioneta. Quedaron abajo las mujeres y encima de ellas lanzaron a los hombres.

“Nos íbamos asfixiando, no podíamos respirar y encima esos malditos caminaban arriba de nosotros, nos golpeaban con palos y nos torturaban con desarmadores, nos amenazaban de muerte, que nos iba a pasar lo mismo que a los de Ayotzi”, dijo mientras se quejaba de dolores en todo el cuerpo.

Les advirtieron que tenían que entregar los celulares, los “manosearon” para verificar que no trajeran ningún aparato y después les ataron las manos.

Llegaron a un lugar que en un principio no identificaron, pero luego supieron que era un terreno baldío del Complejo Industrial 2000, en la carretera a Tehuacán, en donde los bajan de la camioneta. A los hombres los obligan a quitarse el pantalón y los zapatos.

“Nos decían que eso era para que aprendiéramos a respetar la autoridad”, señaló otro de los jóvenes.

“Nos tiran (al suelo) y nos dicen: el primero que levante la cabeza, se la vamos a volar”, recordó Fidel: “La neta, en ese momento pensamos que nos habían sacado para matarnos ahí, que era la intención, a todos nos pasó nuestra vida por la mente… en verdad creímos que nos iban a matar”.

Sin embargo, los sujetos se subieron a la camioneta y se marcharon. “Un compañero se logra desatar y nos ayuda a los demás, en ese momento nos dimos cuenta que éramos ocho, nos abrazamos y lloramos”.

Indicó que luego de eso empezaron a caminar y que apenas habían avanzado unas tres cuadras cuando se encontraron con una persona que identifica como funcionario de la Secretaría de Gobierno del Estado, que iban en una camioneta Ram negra.

“Bajó la ventana, se empezó a reír y nos dijo: ‘cuídense chamacos’. Se siguió riendo y se fue”, narró.

Los jóvenes siguieron caminando hasta encontrarse con personas que los ayudaron, les dieron primeros auxilios, proporcionaron ropa, dieron de comer y les prestaron celulares para que pudieran comunicarse.

Posteriormente, se refugiaron en una casa, donde planeaban estar escondidos por varios días, pero se enteraron de que el CUE daría una rueda de prensa por lo que decidieron presentarse en ese lugar para denunciar lo ocurrido. Dos de los jóvenes no acudieron porque fueron resguardados por sus padres, mientras que una de las jóvenes decidió abandonar el movimiento.

La segunda represión

La segunda embestida ocurrió unos minutos después de la primera agresión, cuando los estudiantes que se libraron de ser “levantados” regresaron al campamento para ver si estaban aún en el lugar sus pertenencias, mochilas, casas de campaña y equipo de sonido.

Apenas inspeccionaban el lugar cuando regresaron 10 sujetos encapuchados que se distinguían porque además de tubos, palos y varillas, también traían machetes.

“Empezamos a correr y debo agradecer a los meseros de los portales y a los taxistas que nos defendieron, incluso a algunos meseros los tiraron y les empezaron a dar de varillazos, a los taxistas les rompieron los vidrios, les decían que no se metieran, que no era con ellos”, relató un estudiante que se identificó como Miguel Ángel.

Mientras, mencionó, los policías, que estaban en unas seis patrullas alrededor del Zócalo, sólo se mantenían como observadores, a pesar de que los supuestos porros persiguieron por varias cuadras a los muchachos. Incluso un estudiante señaló que en el momento de la represión marcó a la línea de emergencias 066 para pedir auxilio, pero sólo le colgaron.

“Lo único que pedimos son salones para dar asesorías gratuitas ¿y nos mandan este tipo de intimidaciones? entendemos que este es el diálogo del rector Alfonso Ortiz Esparza, que es el diálogo de Peña Nieto y de Moreno Valle”, reclamó Sánchez.

Los jóvenes acudieron al hospital Universitario para pedir la atención médica y para que certifiquen las heridas que presentan ya que, aseguraron, presentarán una denuncia contra quien resulte responsable.

La BUAP se deslinda

La BUAP condenó la agresión contra estudiantes por parte de un grupo de choque:

“La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla condena enérgicamente la agresión a los estudiantes producida en la madrugada de este domingo. La BUAP descalifica las versiones de que fueron “porros” de la rectoría de la universidad los que provocaron estos lamentables incidentes”, refiere la institución en un comunicado.

“Además, la BUAP lamenta profundamente el altercado y reprueba cualquier hecho de violencia sin importar quién lo genere; estará pendiente del deslinde de responsabilidades correspondiente que derive de este hecho”, agrega.


Artículo Extraído del Semanario Proceso

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