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lunes, 16 de febrero de 2015

Manual para desaparecer una noticia

Columna Publicada en Revolución Tres Punto Cero el 13 de Febrero del 2015 por Héctor Tenorio

Manual para desaparecer una noticia

El gobierno federal ha utilizado a los medios de comunicación de masas como un instrumento para difundir e imponer su propia versión de los hechos y así mantener el orden establecido. La eficacia de dicha estrategia pasa por la agenda-setting que determina la importancia de la información que se va a difundir. No obstante, enfrenta un reto mayor: Ocultar mediáticamente a los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa que desde el pasado 26 de septiembre del 2014, están desaparecidos. Convirtiéndose desde ese fecha en el símbolo de la resistencia contra el proyecto neoliberal que asesina a México.

En Los Pinos no parecen entender la regla de oro en el manejo de una crisis: Control total de la información, eso no se ha logrado, en el resto del mundo continúan buscando la verdad sobre lo sucedido. No obstante, intentan desplazar el asunto de Ayozinapan con otra información. Creyeron tener una oportunidad la mañana del 29 de enero, cuando un pipa de gas explotó enfrente del Hospital Materno Infantil en Cuajimalpa. Los medios insertaron el tema en el ánimo de la población, pero a medida que iba pasando el tiempo, se diluía el efecto.

Entonces recurrieron a las historias secundarias de los personajes que salvaron las vidas de los bebés. A pesar del esfuerzo la trama se desinfló debido a la falta de conflicto. Los culpables recibieron su castigo, el chofer está en la cárcel y los dueños de la gasera serán multados, fin de la historia. La lección es volverlo a intentar. El nuevo escándalo es el fraude cometido por Carlos Mateo Aguirre Rivero hermano de Ángel Aguirre gobernador con licencia de Guerrero.

Otro estorbo que han tenido los medios de comunicación de masas y el presidente de la República es la voluntad de los padres de los estudiantes quienes no pierden la esperanza de encontrar a sus hijos con vida. Ahora, respaldan el informe del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) que sostiene que la Procuraduría General de la República (PGR) miente en su “verdad histórica” ya que nunca demostró que los muchachos murieron. Desde su punto de vista, la indagatoria no puede concluir, toda vez que falta procesar una cantidad importante de evidencias.

De manera tardía la PGR reaccionó, consideró inaceptable que se pretenda sembrar dudas, acusa a estos extranjeros de malagradecidos ya que nunca actuaron como peritos independientes, sino que se les incorporó a la investigación como peritos de esa institución. En la versión de las autoridades se indica que la EAAF recibió los dictámenes, diligencias y evidencias de todas las actuaciones practicadas en el caso. Acusan a los argentinos de irresponsables por no haber estado presentes al momento que se recuperó la bolsa con fragmentos óseos en el Río San Juan. Incluso se les recuerda que no son autoridades y por eso no podían firmar la cadena de custodia de los hallazgos.

La PGR se justifica al asegurar que a la EAAF no se les invitó a la diligencia para practicar un dictamen en las inmediaciones del Basurero de Cocula, el 15 de noviembre, ya que carecen de peritos en materia de balística, sólo tienen en antropología, criminalística y genética. Por lo que sus alcances son limitados. En fin son unos buenos para nada. Entonces, ¿Por qué el gobierno mexicano aceptó su ayuda?

El problema de fondo de la administración de Enrique Peña Nieto es la credibilidad, han realizado una investigación poco transparente y se sospecha que sembraron las pruebas. A finales de febrero llegaran expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el caso se enredará otro tanto. Además los padres de los estudiantes amenazan con visitar de manera sorpresiva los cuarteles del ejército en Guerrero. Eso no terminará bien.

Ante tantas ineficacias, los medios de comunicación de masas tienen la responsabilidad de terminar el trabajo que no ha podido concluir el procurador Jesús Murillo Karam, enterrar en el olvido a los 43 normalistas que hoy alumbran la lucha de una nación carente de justicia.


domingo, 15 de febrero de 2015

Un dictador quiere ser presidente de México


A propósito de los sucesos acaecidos en Puebla, Columna publicada en el Semanario Proceso el 6 de Junio del 2014 por Juan Pablo Proal.

Un dictador quiere ser presidente de México


MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Encarcela a quien lo critica. Es enemigo de la libertad de expresión. Sufre de megalomanía. No respeta la independencia de los poderes Legislativo y Judicial. Viola cotidianamente la Declaración Universal de Derechos Humanos… No me refiero a José Stalin, Benito Mussolini o Francisco Franco. Este personaje vive, gobierna uno de los estados más importantes del país y quiere ser presidente de México.

No llegó al poder mediante la revolución o un golpe de Estado. Al contrario, fue elegido democráticamente, ayudado porque, en ese momento, su contrincante aparentaba ser la peor opción.

Los dictadores modernos están disfrazados de demócratas, como bien diferencia el doctor en derecho Juan Federico Arriola en su libro “Teoría general de la dictadura”, en el que aclara: “¿Qué es una dictadura hoy? Quizá una democracia disfrazada con buenas intenciones, que guarda en sus entrañas cada una de las características dictatoriales que no puede lucir”.

El dictador moderno al que me refiero es Rafael Moreno Valle Rosas. Fue priista y cercanísimo a Elba Esther Gordillo Morales. El 1 de febrero de 2011 tomó protesta como gobernador de Puebla mediante una alianza partidista integrada por PAN-PRD-Panal-Convergencia. En gran parte, ganó gracias al rechazo que provocaba su contrincante, el priista Javier López Zavala, quien representaba al régimen del desprestigiado Mario Marín Torres “El góber precioso”, en el que fungió como secretario de Gobernación.

He escuchado decir a no pocos de mis paisanos: “Este (Moreno Valle) roba, pero al menos hace algo”. Esta afirmación se liga a la megalomanía del gobernador, quien ha levantado obras millonarias a mansalva y tal vez explicaría por qué los ciudadanos aprueban su gestión, que a finales del año pasado obtuvo una calificación de 7.4, de acuerdo con una encuesta de la consultora local BEAP, dirigida por el analista político Rodolfo Rivera Pacheco.

La premisa de que “el menos malo es mejor” ha conducido al estado de Puebla a un régimen autocrático, como así lo demuestran las características del gobierno de Moreno Valle:

•Presos políticos. A principios de abril pasado fueron detenidos los ambientalistas Enedina Rosas Vélez, Abraham Cordero Calderón y Juan Carlos Flores Solís por su oposición al Proyecto Integral Morelos, en el que se despojará de tierras de cultivo a comunidades nahuas de Tlaxcala, Puebla y Morelos para instalar dos termoeléctricas a cargo de las empresas españolas Energás, Abengoa, Elecnor y OHL. El 22 de abril, alrededor de 200 estudiantes y profesores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se manifestaron en contra de la persecución al académico e investigador Ricardo Pérez Avilés por su postura contra el Proyecto Integral Morelos; alumnos del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades y de la facultad de Sociología denunciaron que han sufrido amenazas por oponerse al citado proyecto. Debido a la represión en Puebla (y Morelos) a los opositores de este proyecto, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, Javier Sicilia, John Holloway y académicos y activistas de no menor talla firmaron un escrito en el que censuran que se intente “acallar encarcelando las voces de los pueblos campesinos organizados que con dignidad ejercen su derecho a la autodeterminación”.

•Perseguir la libertad de expresión. Para controlar férreamente a los medios de comunicación, el gobierno estatal ordenó al ayuntamiento, administrado por José Antonio Gali, subordinado de Moreno Valle, y a la BUAP, no otorgar publicidad a quien critique a Moreno Valle; el periodista Ernesto Aroche, responsable del sitio Lado B, entrevistó a 15 directivos de medios de comunicación que confirmaron la intención del mandatario de “ahorcar” a quien no se alinee. A la par, el mes pasado el Poder Ejecutivo local operó la aprobación de la bautizada públicamente “Ley Bala”, que consistía en autorizar el uso de armas contra manifestantes.

•Culto a su figura. El 29 de septiembre de 2011, el diputado local Edgar Salomón Escorza anunciaba en su cuenta de la red social Twitter que asistiría a la inauguración del bachillerato “Rafael Moreno Valle Rosas”, en el municipio de Tlacotepec; ante las críticas que este anuncio ocasionó, la SEP tuvo que dar marcha atrás, como publicó el portal Animal Político. Tiempo después, acompañado de su abuelo, el exgobernador Rafael Moreno Valle y más miembros de su familia, el actual mandatario estatal remodeló y rehabilitó el hospital integral Eugenia Valle, nombrado así en honor a su bisabuela, Engracia Valle.

•Borrar al resto de los poderes. El Poder Ejecutivo local ha presionado y modificado decretos aprobados previamente por el Poder Legislativo. Así ocurrió con la referida “Ley Bala”, que originalmente preveía el uso de armas contra manifestantes aunque, posteriormente, ante la desaprobación pública, el Ejecutivo eliminó dicho apartado. Así lo consignó Gabriela Hernández, corresponsal de Proceso en Puebla, en una nota publicada el pasado 21 de mayo: “De manera arbitraria, sin realizar los trámites que marca el Poder Legislativo para la modificación de leyes, el gobernador Rafael Moreno Valle hizo cambios al artículo 46, mismos que publicó este martes en el Periódico Oficial del Estado”.

•Despilfarro. A pesar de que el municipio de Puebla tiene el mayor número de pobres del país (732 mil 154 personas, según el Coneval), el gobernador derrocha los recursos públicos en promocionar su imagen. En enero de 2012 apareció en mil 644 salas de cine de 28 estados del país, para lo que erogó 14 millones 27 mil pesos. Lo anterior, con la finalidad de promover su primer informe de labores. En 2011, primer año del gobierno del panista, Televisa obtuvo el 48.8 por ciento de los 180 millones de pesos destinados a publicidad oficial. La empresa de Emilio Azcárraga Jean ha sido una de las principales beneficiarias del presupuesto público. Moreno Valle le donó 6.7 hectáreas para la construcción del Centro de Rehabilitación Infantil, que le cuesta al erario 42.5 millones de pesos anuales. A Televisión Azteca le cedió los terrenos de la fábrica textil La Constancia Mexicana.

Lo anterior es sólo un resumen y un esbozo de los excesos. Como Moreno Valle, decenas de dictadores modernos controlan los estados de la República. Y, como la historia reciente nos lo ha demostrado, algunos de ellos, gracias a la libertad que tienen para vaciar las arcas estatales, se convierten en presidentes de México.

El sociólogo español Manuel Castells recuerda en su obra “Comunicación y Poder” que, ante el descontento de la ciudadanía por los excesos de los políticos, los ciudadanos tienen una serie de alternativas para hacer contrapeso: la movilización, la organización política, apoyando a candidaturas de terceros como voto de protesta, unirse a una postulación insurgente o un sufragio nulo o de castigo.

Si sus delirios no son detenidos a tiempo, los dictadores modernos no sólo se fortalecerán en sus estados, sino que, como ya ha ocurrido, su ambición se extenderá a controlar todo el territorio nacional.

www.juanpabloproal.com

domingo, 1 de febrero de 2015

La Universidad Pública: Un bien Común

Publicado originalmente en SinPermiso.Info por Vera Sacristán el 25 de Enero del 2015

La Universidad Pública, un bien común


Las universidades públicas reciben en promedio de su comunidad autónoma algo menos del 69% de sus ingresos corrientes (datos del MEC, año 2012). Este porcentaje tiene gran variabilidad: desde el 58% en Cataluña hasta más del 80% en el País Vasco, la Rioja o Canarias. Los precios y tasas que pagan los estudiantes y sus familias constituyen el 20% de los ingresos corrientes de las universidades, con una variabilidad incluso mayor: por debajo del 10% en las universidades de La Laguna, País Vasco o Cádiz, y hasta el 36% en la de Barcelona o el 37% en la Rey Juan Carlos de Madrid. 

Desde el año 2009, la evolución de esas cifras puede calificarse de “histórica”. En algunas comunidades autónomas los recortes se acercan al 40% en términos reales, una vez descontada la inflación, lo que nos retrotrae a más de veinte años atrás. Según un estudio del Observatorio del Sistema Universitario (OSU), cursar algunas carreras cuesta hoy hasta 3 o 4 veces lo que costaba en 2007, justo antes de las últimas reformas universitarias.

Llama la atención que la mayor parte de países europeos sigan una política distinta o incluso opuesta a la española. Y no se trata sólo de los consabidos países nórdicos, donde los estudios universitarios son gratuitos, sino de países y regiones más próximos a nosotros, donde la matrícula es gratuita (Austria o Escocia, entre muchos otros) o requiere tan sólo el pago de una tasa fija (300€ por año en Alemania, 183€ en Francia, por ejemplo). Mientras esto ocurre en Europa, los precios públicos en España llegan a alcanzar los 2.600€ por curso de grado, y los 4.000€ por curso de máster. Además, la inmensa mayoría de países europeos ofrecen o bien becas-salario para compensar la pérdida de ingresos de los jóvenes que optan por estudiar en vez de trabajar (modelo nórdico), o bien desgravaciones fiscales y subsidios para las familias que mantienen a los hijos que estudian en la universidad (modelo centroeuropeo), algo inexistente en España.

Cabe preguntarse si lo que ocurre en nuestro país no es más que el resultado inevitable de una situación económico-financiera adversa. Sin embargo, quienes defienden estas nuevas políticas de financiación universitaria no suelen hacerlo en términos coyunturales, sino con argumentos de fondo. El principal es el de considerar que, puesto que obtener un título universitario permite acceder a trabajos y niveles de renta superiores, quien estudia en la universidad debe pagarse los estudios, pues va a obtener de ellos un beneficio personal. Y es cierto que lo va a obtener. Lo que no es tan claro es que deba pagar por ello a priori, esto es, mientras estudia. Intentaré argumentar por qué es mejor que lo haga a posteriori, mediante un sistema de impuestos progresivo, que permita que devuelva a la sociedad, incluso con creces, lo que de ella ha recibido.

También se aduce que no es justo que paguen lo mismo los ricos que los pobres. Como si no nos costara exactamente lo mismo a todos, ricos y pobres, comprar un kilo de arroz o un televisor. De nuevo, la redistribución de la riqueza conviene hacerla mediante el sistema impositivo, no en el sistema de precios.

Otro argumento frecuente es el de considerar que, puesto que a la universidad acceden mayoritariamente jóvenes de clases medias y altas, no es justo que los contribuyentes les paguen los estudios. Efectivamente, sabemos que a nuestras universidades acceden mucho más los hijos de directivos, profesionales y, en general, trabajadores de oficina, servicios y administración, mientras que los hijos de trabajadores obreros están infrarrepresentados ya que sólo son un 27% de la población universitaria mientras que sus padres conforman el 48% de la población de 40 a 60 años. Pero esto no debería inducirnos a una aceptación resignada de los hechos, sino a actuar para que la situación cambie. Un motivo que explica la baja presencia de estudiantes de origen humilde en nuestras universidades es su necesidad de trabajar y aportar ingresos a sus familias. En estas condiciones, el aumento del precio de la matrícula es un elemento disuasorio añadido.

Por último hay quien piensa que la respuesta a todas estas cuestiones está en mantener precios elevados como los actuales y ofrecer becas o créditos a quienes no puedan permitirse pagarlos. Las becas o, peor aún, los créditos, no resuelven el problema. Aparte de la escasez de sus importes y número, las becas generan incertidumbre ya que un estudiante no sabe a priori si la obtendrá. De los créditos, para qué hablar, en un país en el que las hipotecas son causa de problemas tan graves. ¿En qué condiciones entraría en el mercado de trabajo un recién titulado obligado a devolver un crédito por los estudios cursados? ¿Cómo afrontaría el inicio de una vida personal y familiar independiente? Conocemos demasiado bien las dificultades generadas por el sistema de créditos al estudio en los países que los han implantado, especialmente Estados Unidos y el Reino Unido: endeudamiento no sostenible, disminución drástica de la movilidad estudiantil, retracción de la demanda universitaria por parte de sectores específicos (mujeres y adultos), burbuja crediticia y, finalmente, abandono de los estudios al producirse la crisis financiera y reducirse la concesión de créditos y las expectativas laborales.

Debemos, en cambio, preguntarnos por qué los países de nuestro entorno están optando por una política tan distinta: financiación pública de la universidad, matrículas gratuitas o simbólicas, y ayudas en forma de becas-salario, desgravaciones fiscales y subsidios. Este es el modelo mayoritario en Europa porque promueve la igualdad de oportunidades en el acceso a la universidad. Y la igualdad no es sólo una cuestión de justicia social sino también de eficacia, ya que permite que los mejores accedan a los estudios, y que el país no desperdicie su talento por causas económicas. En otras palabras, frente al beneficio personal que se extrae del estudio, la mayoría de países valoran el beneficio colectivo que obtiene el conjunto de la sociedad. Un beneficio cultural, científico, técnico y profesional que ayuda al bienestar y al progreso del país. Un beneficio económico gracias a quienes, tras haber pasado por la universidad, desarrollan actividades útiles y rentables para empresas e instituciones, tanto privadas como públicas. Y, finalmente, un retorno de la inversión pública a través de los impuestos.

No es posible tratar de financiación universitaria sin mencionar la investigación, puesto que en nuestro país las universidades públicas son su agente principal. La disminución de la financiación de la investigación en España ha sido drástica en estos últimos años (superior al 40%) y nos aleja todavía más de los objetivos declarados en solemnes reuniones de ministros de la UE. Se está hipotecando el futuro de la investigación española y con ello las posibilidades de un cambio de modelo económico del país. Para que la investigación revierta positivamente en la sociedad, se suele argumentar que lo mejor es que sean las empresas las que la orienten y las que la financien. ¿Es eso lo que más conviene a la ciudadanía? Que las empresas (y otras instituciones, no necesariamente con ánimo de lucro) financien parte de la investigación puede ser positivo, pero es imprescindible que la administración pública lo haga en una proporción suficiente. Suficiente para garantizar el avance de la investigación básica, sin la cual no hay investigación aplicada posible. Suficiente para garantizar la independencia y la objetividad de la investigación. Suficiente también para asegurar que se obtengan avances científicos que ayuden a resolver los problemas de la población, con independencia de su rentabilidad económica inmediata.

En conclusión, la actividad docente e investigadora de las universidades públicas beneficia al conjunto de la sociedad. Es un bien común y, por ello, corresponde al poder público garantizar su financiación.

Vera Sacristán es profesora de matemáticas en la la Universitat Politècnica de Catalunya. Colabora regularmente con SinPermiso en temas de política universitaria.


Nota Original en Sinpermiso.info

sábado, 31 de enero de 2015

El coste de estudiar en la universidad

Columna Publicada en sinpermiso.info el 11 de Enero del 2015 por Vera Sacristán
El coste de estudiar en la universidad

Los datos de la Comisión Europea sobre el coste de estudiar en la universidad el curso 2013-14 en 38 países o regiones de 33 estados de Europa llevan a conclusiones que quizás sorprendan a más de una persona. A continuación va un resumen de las más destacadas:
Precio de los estudios de grado
  • En 11 países europeos, los estudios de grado son totalmente gratuitos.
  • En otros 12, el precio máximo de un curso de grado oscila entre los 7€ de la República Checa, los 41€ de Polonia, los 183€ de Francia o los 300€ de Alemania hasta los 1.066€ de Portugal. Este grupo se caracteriza, además, por tener unos precios mínimos muy bajos.
  • Solo 10 países o regiones (de 8 estados diferentes), de los 38 que abarca el estudio, tienen precios máximos superiores a los españoles (2.604€ por curso) en euros corrientes.
  • En euros corrientes, el precio mínimo de los estudios de grado en Cataluña solo es superado por 1 estado (Irlanda) y 2 de las 4 regiones de otro (Irlanda del Norte y Gales).
  • A paridad de poder adquisitivo, España resulta el 6º país donde los precios máximos de los estudios de grado son más caros de los 33 estados europeos, detrás del Reino Unido (excepto Escocia), Eslovenia, Irlanda, Hungría y Letonia.
Precio de los estudios de máster
  • En la gran mayoría de los países europeos, estudiar un curso de máster cuesta lo mismo o poco más que estudiar un curso de grado. España se sitúa entre los únicos 7 estados donde los estudios de máster son sustancialmente más caros que los de grado. En España el precio máximo de un curso de máster es un 67% más caro que el máximo de un curso de grado.
  • Un pequeño grupo de países presentan precios mínimos muy superiores a los precios máximos de los restantes países. Es el caso de Cataluña: mientras el precio máximo de un curso de máster no supera los 1.300€ en el grupo mayoritario, en Cataluña el precio mínimo es de 2.500€, solo superado por Grecia, Irlanda y Chipre. No muy distinta es la situación del conjunto de España. El precio mínimo en este caso es de poco menos de 1.500€, solo superado por los mismos países antes mencionados, más Hungría.
  • En conclusión, pues, España y, particularmente, Cataluña, se encuentran en las posiciones 7 y 4 entre los 38 países y regiones europeos donde el precio mínimo requerido para estudiar un máster es más caro.
El precio de repetir una asignatura
  • La vinculación entre precios y rendimiento académico es inusual en Europa: de los 38 países y regiones analizados, solo 5, además de España tienen precios diferenciados en función de los resultados académicos del estudiante.
  • Entre los países que gravan económicamente la repetición de asignaturas, el sistema es menos rígido que el español y los importes son muy inferiores.
Becas, préstamos y otras ayudas
  • Cuanto más altos son los precios, más bajo es el porcentaje de estudiantes que los pagan, con solo dos claras excepciones: España y el Reino Unido.
  • Los países que conceden más becas y con importes más altos corresponden a los países donde los estudios son gratuitos. Se trata, pues, de becas orientadas a compensar el coste de oportunidad del estudio, es decir, de becas salario.
  • En relación con el debate suscitado en España a propósito de los méritos académicos exigibles a un estudiante con beca, se constata que las becas concedidas estrictamente por criterios de méritos académicos son minoritarias en Europa, ya que existen en tan solo 12 países o regiones y se conceden a porcentajes muy pequeños de estudiantes. La combinación de criterios económicos y académicos para la concesión de becas, que es la vigente en España, es aún más minoritaria, ya que solo se da en 6 países.
  • A propósito de la propuesta ministerial española de una progresiva substitución de becas por préstamos, se constata que en el 71% de los países, el estado ofrece o garantiza préstamos específicos para el estudio. Excepto en dos de los países (Islandia y Montenegro), los préstamos son siempre un sistema complementario al sistema de becas. El porcentaje de estudiantes que utiliza préstamos es muy bajo (inferior al 11%) en toda Europa, con la única excepción de Dinamarca.
  • La mayoría de los países donde existen precios de matrícula, a pesar de ser bajos, compensan el esfuerzo de las familias mediante reducción de impuestos (típicamente generalizados), subsidios (normalmente, en función de la renta) o ambas medidas. Cuanto más altos son los precios, menos compensaciones existen. España no dispone ni de deducciones en el IRPF ni de subsidios destinados a las familias con hijos que estudian en la universidad.
  • A pesar de su importancia a la hora de calcular el coste de estudiar, la Comisión Europea no ofrece datos sobre subvenciones indirectas, tales como tarifas de transporte público especiales para estudiantes, comedores a precios subvencionados o residencias universitarias.

Vera Sacristán es profesora de matemáticas en la la Universitat Politècnica de Catalunya. Colabora regularmente con SinPermiso en temas de política universitaria.

Columna extraída de Sinpermiso.info

lunes, 26 de enero de 2015

Las casas de Peña Nieto

Publicado en Sinembargo.mx el 26 de Enero del 2015 por Sanjuana Martínez


Las casas de Peña Nieto


En México hay más de 36 millones de personas sin vivienda digna, es decir, la tercera parte de la población del país no tiene ninguna posibilidad de acceder a una casa.

La cifra es oficial, seguramente el número de millones de mexicanos sin vivienda será mayor, pero según un informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público además existen más de 2 millones 250 mil personas que viven en hacinamiento.

En lugar de reducir el número de personas sin acceso a la vivienda, los últimos gobiernos lo han incrementado. De hecho, la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) señaló hace unos meses que, en México cada año se registran 500 mil familias más en esta situación.

Este panorama de los mexicanos de a pie, contrasta con el tren de vida del Ejecutivo, particularmente con sus viviendas. The Wall Street Journal nos ha informado que Enrique Peña Nieto compró una propiedad en un club de golf de Ixtapan de la Sal unas semanas después de tomar el cargo como gobernador del Estado de México.

A Peña Nieto no le basta con la casa blanca ni con sus otras propiedades. Según su declaración patrimonial dada a conocer el año pasado es propietario de cuatro casas, un departamento, dos terrenos y dos terrenos rústicos. Según el documento, las últimas tres propiedades que adquirió le fueron donadas por su madre en 2011. Su patrimonio declarado es de alrededor de 45 millones de pesos.

Algo difícil de creer después de exhibirse dos de sus casas. Esta última, con 850 metros cuadrados de construcción y pagada de contado por 5 millones 6 11 mil 195 pesos, fue vendida por el desarrollador Roberto San Román Widerkehr, con una empresa de construcción que llegó a ganar más de 100 millones de dólares casualmente en contratos para obras públicas durante la administración de Peña Nieto como gobernador del 2005 al 2011 en el Estado de México. Más aún: la empresa de San Román ha ganado al menos 11 contratos federales desde que Peña Nieto llegó a Los Pinos.

Si lo anterior no es conflicto de intereses o tráfico de influencias, entonces ¿qué es?. Esta información difundida constituye un presunto delito. Peña Nieto sale al paso diciendo que todo fue legal. Pero realmente, lo importante aquí es saber si el Ejecutivo actúo de acuerdo a los principios morales de honestidad.

Lo que nos queda claro es que a Peña Nieto y su gabinete les gustan las casas grandes de procedencia sospechosa y construidas por empresarios luego beneficiados con jugosos contratos. El último ejemplo es el del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien compró una casa al contratista Juan Armando Hinojosa Cantú del Grupo Higa, por 7 millones y medio de pesos, en una zona residencial de Malinalco, Estado de México y con ventajas de pago, nada menos que 18 años de financiamiento, pero que “milagrosamente” pagó unos meses después de ocupar su cargo de secretario de Estado.

En realidad, a todos los ciudadanos nos gustaría tener casas grandes, así como la de los funcionarios peñistas, de 800 o mil metros cuadrados de construcción. Pero la realidad del país es otra.

La mayoría de los trabajadores que adquieren una vivienda de interés social saben que accederán a una casa de apenas 40 metros cuadrados de construcción. Eso sí, con dos recámaras, cocina, baño, sala y comedor. Una casa que se puede recorrer en ocho pasos a lo largo y cinco a lo ancho.

Estas mini casitas “dignas” están siendo construidas bajo los lineamentos del Infonavit y tienen un valor de 238 mil pesos, lo cual significa que cada metro cuadrado cuesta 5 mil 950 pesos.

Antes las casas del Infonavit eran de 55 y 60 metros cuadrados, pero en los recientes gobiernos del PAN y PRI el gobierno federal ha preferido no otorgar un buen patrimonio a las familias. Tampoco los desarrolladores y voraces empresarios de la construcción están interesados en la decencia a la hora de hacer cajitas de cerillos para venderlas en un claro contubernio con el gobierno, como “viviendas dignas”.

El cinismo de una clase política cada vez más alejada del pueblo permite que ese alejamiento sea abismal. Políticos de todos los partidos y funcionarios gozan de viviendas ostentosas, mansiones millonarias en base al tráfico de influencias y al robo de caudales públicos.

Mientras Peña Nieto goza de sus amplísimos metros cuadrados no solo en Los Pinos, sino en sus varias viviendas personales, nos anunciaba hace unos días la Política Nacional de Vivienda 2015 con una inversión de 370 mil millones de pesos en la construcción de 500 mil viviendas: “Para una familia, una casa y un departamento es mucho más que una construcción. Es un espacio de tranquilidad, desarrollo y armonía”, dijo.

Por supuesto, pero seguramente él descansará mejor en sus amplias habitaciones y estancias, que un trabajador cuya casa se recorre con apenas ocho pasos.

En cualquier democracia real, los ciudadanos son beneficiados por políticas públicas que incluyen una vivienda verdaderamente digna, mientras los funcionarios del gobierno y los políticos habitan casas en las mismas condiciones que la mayoría.

En México por el contrario, la ostentación y exhibición de la riqueza de nuestra clase gobernante y política es un insulto a las condiciones de vivienda que la mayoría de los ciudadanos padece.

¿Qué espera el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, para designar un fiscal independiente y autónomo que investigue la procedencia del patrimonio del Presidente Enrique Peña Nieto, sus secretarios de Estado y el personal de la Presidencia de la República?

Tal vez, el procurador también se encuentra en el grupo de políticos y funcionarios que compraron sus casas “legalmente”.


Twitter: @SanjuanaMtz

Facebook: Sanjuana Martinez


Extraído de Sinembargo.mx

domingo, 25 de enero de 2015

Impostergable refundar la república

Publicado en Revolución Tres Punto Cero el 25 de Enero por Guillermo Fabela Quiñones
Impostergable refundar la república


Es impostergable refundar la República, tal como lo demandó el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, al participar en el diálogo Militarización y Criminalización de la Protesta Social. Así lo demuestran las circunstanciaspor las que atraviesa el país, de una polarización brutal que de seguirse agravando desembocaría en una violencia incontrolable y en la consiguiente instauración de un régimen dictatorial. Las evidencias demuestran que estamos a un paso de ese despropósito absurdo, que de presentarse nos colocaría en la posición ideal para que los intereses trasnacionales que manejan la economía del país, exijan el endurecimiento del aparato represivo y la adopción de medidas que les garanticen mantener sus altas tasas de ganancias.
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El camino para dicha “refundación” es la organización desde abajo, tal como lo están logrando los pueblos más humillados y ofendidos de Oaxaca, Michoacán, Guerrero y otros estados, bajo liderazgos sociales autónomos de los partidos y agencias oficiales, con claridad del rumbo a seguir y con candados muy firmes para evitar filtraciones y provocaciones. Sin embargo, es indispensable una aglutinación nacional de los movimientos de protesta, para lo cual es necesario contar con instrumentos idóneos. Este podría ser un nuevo constituyente emanado de los ciudadanos, como lo propone el obispo de Saltillo. Convocó a una reunión preparatoria para el día 5 de febrero en la ciudad de México.
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Es razonable y viable tal proyecto, pero es preciso llevarlo a la práctica cuanto antes, porque ya no habrá tiempo en caso de que las condiciones sociales, económicas y políticas del país sigan el proceso de terrible descomposición que está siguiendo, toda vez que la tecnocracia al servicio de intereses trasnacionales está abocada únicamente a la consumación de su proyecto particular: enriquecerse lo más posible en el menor tiempo, sabedores sus integrantes de que no hay posibilidades de que puedan impulsar un gobierno democrático: no tienen voluntad de trabajar en esa dirección ni podrían emprender verdaderas reformas en favor de la democratización de la vida nacional.
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Por eso los miembros de la alta burocracia actúan con absoluta desfachatez, como si el país estuviera en el mejor de sus momentos. ¿Para qué se preocupan o tratan de enderezar el “barco” si tienen plena seguridad de que su hundimiento es inevitable? Los miembros de la élite oligárquica están en las mismas condiciones, como lo vemos en las páginas de sociales de los diarios: se les mira muy risueños, satisfechos de la vida, seguros de sí mismos, como cuando en el Porfiriato la élite se pavoneaba en los fastuosos saraos del grupo liderado por el dictador. A este respecto, son de llamar la atención las fotografías presentadas por “La Jornada” que muestran a un risueño Raúl Salinas de Gortari, saliendo de un carísimo automóvil BMWi8, cuyo valor actual es de 2 millones 158 mil 767 pesos.
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Es impostergable refundar la República para evitar que se hunda en una ola de violencia incontrolable, lo que parecen querer provocar, si no intencionalmente, si al menos por omisión, los integrantes de la cúpula en el poder, al fin que ellos suponen que no serían arrastrados por esa gigantesca ola, porque ya tomaron las debidas providencias. Sin embargo, las cosas no serían tan simples por la complejidad e interrelación de circunstancias en la vida del país, en una de las etapas más difíciles que estamos atravesando los mexicanos.

​No quedará otra opción que aglutinarse todas las fuerzas sociales y políticas de carácter progresista, sin sectarismos ni mezquindades, para formar un gran frente amplio nacional que sirva de poderoso dique de contención a las amenazas de criminalización de las protestas sociales, cuyo paso siguiente sería el reforzamiento de la militarización del territorio nacional para dar cauce a las tentaciones autoritarias del régimen. Aún es el momento oportuno de “hacer una revolución pacífica”, como señaló el sacerdote Alejandro Solalinde. Esto sólo podrá lograrse en la medida que surjan líderes sociales con visión táctica y estratégica, quienes den cauce al descontento social de manera organizada, sin ligas con los partidos tradicionales.

Los próximos comicios deben ser la piedra angular del nuevo modelo de organización política que reclama la sociedad mayoritaria. Será fundamental estar muy vigilantes de que no haya sombras de fraude, de invalidación de casillas, de las trampas tradicionales del grupo reaccionario en el poder.

Columna extraída de Revolución Tres Punto Cero

viernes, 23 de enero de 2015

Descontento y Ficción

Columna publicada en La Jornada el 21 de Enero del 2015 por Luis Linares Zapata

Descontento y ficción


El masivo descontento de los mexicanos por el estado de cosas actual exhibe en su desarrollo una ruta compleja que es prudente examinar. Para unos, el periodo vacacional decembrino lo enfrió de tal manera que ahora permite conducir el quehacer público por los cauces acostumbrados: vuelta a la ansiada normalidad. Imprudente sería, sin embargo, extender ahora el certificado de superación del problema (más bien crisis) que ha sido solicitado desde hace ya tiempo y desde la misma cúpula del gobierno. En la calle, en las plazas, en las reuniones familiares, en las oficinas de variada catadura y en las mentes y actitudes ciudadanas, todavía circula una savia de intranquilidad, desilusión y desconfianza en el futuro. La masa crítica de la inconformidad, la protesta y hasta para la rebelión (en sus variadas formas) está ahí instalada, viva y nerviosa, presta a encontrar el motivo, la causa eficiente que la haga resurgir a la luz de nueva cuenta.

Quedan, sin embargo, algunos grupos, erróneamente considerados residuales (maestros y otros), que mantienen su protesta a plena vista ciudadana. Son estos últimos donde, al parecer, se ha enquistado buena parte del rencor colectivo. El dolor y desconcierto que acompaña a los afectados por los trágicos sucesos de Ayotzinapa no permanece como un fenómeno aislado, en vías de extinción. Corre en paralelo con los corajes, los miedos y dolores por los miles de muertos, muchos de los cuales son de alguien en lo particular. Al mismo tiempo la desesperanza que acarrea ese otro sentimiento por los desaparecidos sigue buscando repuestas que no llegan ni convencen. Juntos, ambos fenómenos forman toda una corriente que fluye por ese sensible estrato, un tanto subterráneo, del ánimo colectivo. Corriente que a veces se estanca y contamina hasta que, de pronto, emerge con alarmante fuerza. Por ahora, algunas formas adoptadas por tan cruciales actitudes y sentimientos populares parecen disociarse de sus reales causas de origen. La forma destructiva de la protesta y el desdibujado contenido que la acompaña, le merma sentido y deja sin reposo el daño ocasionado en el cuerpo social.

La negociación y el acuerdo con los contingentes beligerantes de disidentes siempre ha sido difícil y los contenidos acordados se deslavan en la oscuridad. Es posible que esa sea, de nueva cuenta, la ruta que adopte la estrategia del oficialismo para calmar los rijosos ánimos del final de año. Se espera, claro está, que no se esté pensando en recurrir a la represión como un recurso alterno o de última instancia. La preparación del ánimo represor ya circula, tal y como puede intuirse por las tronantes declaraciones de algunos personajes (E. Gamboa) encumbrados que de inmediato encuentran eco en el militante apoyo del oficialismo mediático (Televisa como capitana de la tropa). El gobierno debe tener mucho cuidado con sus preparativos de combate. Para ese tipo de aventuras de fuerza se requieren sólidas dosis de legitimidad, asunto del cual carece o, siendo positivos y pragmáticos, sólo tiene en mínimas cantidades.


A la actualidad de este Año Nuevo se adhieren otros elementos no contemplados en el presumido plan estratégico del gobierno. En preciso se apunta el ingrediente económico que incidirá en todo lo demás. Los grandes proyectos anunciados (trenes y aeropuerto) fueron pensados para una tesorería engordada por la creciente deuda, los ingresos adicionales de la reforma fiscal y el torrente de inversiones petroleras. Poco de ello queda ya en la buchaca pública. Y, muy a pesar de la derrama, tan inevitable como indebida por cierto, que acompañará al año electoral, las simpatías del electorado serán, por lo menos, esquivas sino, posiblemente, contrarias al priísmo. Buena parte de la suerte electiva ya ha sido echada. Se acicala con pleitos internos entre las burocracias partidistas y atractivos escándalos cotidianos. El conocido manipuleo y las usuales trampas electorales inundarán, corroyéndolo, el nublado ambiente hasta hacerlo irrespirable. Las correrías de los partidos llevan una tendencia que chocará con los ánimos populares ya bastante tocados por lo demás. La incógnita que prevalece en el ambiente, sin embargo, apunta hacia la posible rebelión de los ciudadanos. ¿Se castigará a esos candidatos y partidos que se aprecian responsables de la decadencia social, económica y política que se resiente? ¿Surgirá el partido o el líder que pueda absorber y canalizar tal descontento? Son estas algunas de las cuestiones que flotan en el panorama de la actualidad y se espera que encuentren, pronto, respuestas adecuadas.


Columna extraída de La Jornada

miércoles, 21 de enero de 2015

México repleto de cadáveres anónimos: Si me desaparecen y asesinan ¿quien identificará mis restos?

Publicado en Revolución Tres Punto Cero el 21 de Enero del 2015 por Raúl Linares

México repleto de cadáveres anónimos: si me desaparecen y asesinan, ¿quién identificará mis restos?


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Si me desaparecen y asesinan, ¿quién encontrará e identificará mis restos_


(21 de enero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- México se ha convertido en una gran fosa clandestina, repleta de cadáveres anónimos: los huesos y dolor, lo dicen todo. Mientras hace siete años, el discurso beligerante del gobierno de Felipe Calderón hablaba de un país hundido en una “lucha frontal contra la delincuencia organizada”, y los muertos hacían gala de la supuesta razón de Estado. En los primeros años del sexenio de Peña Nieto, la violencia pareció borrarse de repente.

Sin embargo, los repuntes sangrientos en estados como Michoacán; la matanza en el municipio de Tlatlaya; la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, conjunto al asesinato de tres de ellos; el hallazgo de las matanzas en Allende Coahuila; el alza en asesinatos, extorsiones, robos, secuestros, violaciones, feminicidios y torturas, en estados como Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, Estado de México, Jalisco, Baja California, entre otros, ha demostrado que una ola sangrienta se sigue regando, pero también que el crimen mutó y se convirtió en algo más complejo.

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Un alza en otro tipo de delitos como la desaparición forzada o la sustracción de personas da muestras de ello. Un breve vistazo en las estadísticas al Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), lo apuntala:

Según las estadísticas actualizadas hasta el 31 de octubre del 2014, en México, desde el año 2005, 23 mil 615 personas fueron desaparecidas u extraviadas –es básicamente imposible saberlo con la actual configuración de la base de datos, a cuál de los dos tipos de delitos pertenecen cada uno de los registros. De este número, al menos 14 mil 003 sucedieron en la pasada administración y 9 mil 612 personas en la presente.

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Habrá de recordar que apenas van dos años desde que Peña asumió el cargo el 1 de diciembre del 2012.

El hallazgo de fosas clandestinas en el norte del estado de Guerrero, por otra parte, también demuestra que un gran número de estos casos, podría tratarse de asesinatos que han sido ocultados por la delincuencia organizada con la aquiescencia del gobierno como lo ha sugerido Human Rigths Watch. En la búsqueda de los jóvenes estudiantes de la Escuela Normal Rural, Raúl Isidro Burgos, hasta el momento han aparecido 52 fosas clandestinas y la exhumación de 38 cuerpos, según información proporcionada por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).

Una probadita a la dimensión del problema.

La pregunta es: ¿quién se ha dado a la tarea buscar dichos entierros e identificar lo que ahí hay?

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En el país, las autoridades encargadas de buscar las fosas clandestinas e identificar los restos, se divide entre varias instancias a criterio de la gravedad del caso: en la mayoría de las ocasiones, éstas son atraídas por las instancias de procuración de justicia estatal. La búsqueda, en tanto, puede dividirse entre las policías municipales, o, en caso de que hallen indicios de huellas del narcotráfico o crimen organizado, intervienen tanto el Ejército o la Marina.

En otros casos, como en el de los estudiantes de Ayotzinapa, intervienen instancias federales. El problema es que buena parte de estas instancias, han comenzado a perder legitimidad.

De acuerdo con datos de la PGR, difundidos por el diario Reforma en julio pasado, a partir de 2006, se han recuperado mil 273 cadáveres, pero sólo se han identificado 142. Ante dicha circunstancia, en junio de 2013, se creó la Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas, pero el año pasado, fueron disminuidos a petición del Congreso de la Unión en el presupuesto de la federación 2015.

Insistimos: ¿quién se ha dado a la tarea buscar dichos entierros e identificar lo que ahí hay?

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Caso Brenda Damaris

Brenda Damaris González desapareció el 31 de julio del 2011 después de tener un percance vehicular en el municipio de Santa Catarina Nuevo León. De acuerdo a una llamada que le realizó a su hermano, Antonio, una patrulla municipal llegó al lugar y después no volvieron a saber de ella. Un año después, la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León, le informó a su madre que habían encontrado una fosa en donde podían encontrarse sus huesos.

Otro año más duró la supuesta identificación, realizado por las instancias locales en el Servicio Médico Forense del Hospital Universitario.

Pese al consuelo que representó el hallazgo en un primer momento, doña Juana dudó que se trataran en realidad los restos de su hija. Tiempo después denunció las irregularidades del caso, sobre todo en el método de las diligencias estatales así como la premura por reducirlos a cenizas. Por otra parte, en dos bolsas negras de plástico, le entregaron 116 huesos; en el interior, no había un solo cuerpo que llevarse a casa, sino dos cráneos humanos, uno de ellos, de hecho, masculino.

Los enterró.

El año pasado, la madre de Brenda Damaris solicitó que fueran nuevamente exhumados. Pero en el proceso ya participaron, integrantes del Equipo de Antropología Forense Peruano (EAFP), un integrante del Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF), la ayuda de Gobernanza Forense Ciudadana quien aportó recursos para un nuevo análisis de ADN, así como la observación de la PGJ de Nuevo León.

Los resultados corroboraran la identidad de los restos, y, de resultar negativos, pondrán en duda los métodos utilizados por las autoridades.

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El desastre de Coahuila

El 14 de diciembre del 2014, cincuenta familias pertenecientes a Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUUNDEC) comenzaron una caravana que partió de la parroquia de San Judas Tadeo en Torreón, donde desconocieron a los gobiernos estatal y federal por haber implementado un operativo para la búsqueda de sus familiares en el que se cometieron irregularidades.

Ante los “pequeños hallazgos” reportados y presumidos por el gobierno de Rubén Moreira, en relación a la desaparición de 500 personas en el municipio de Allende, la FUUNDEC destacó que se habían violado los protocolos internacionales (como el no uso de maquinaria pesada) en materia de búsqueda de evidencias e incluso señalaron que algunos funcionarios patearon los indicios encontrados:

Entre las violaciones al protocolo de búsqueda denunciaron: las reglas de preservación del lugar del hallazgo y de búsqueda, fijación, levantamiento y embalaje de indicios fundamentales para los fines del operativo (pateando ropa, por ejemplo), pero también el uso de maquinaria pesada, en especial el uso de retroexcavadoras.

“FUUNDEC-M rechaza categóricamente el operativo, manifiesta su duda sobre sus resultados, y suspende toda interlocución con el Estado mexicano, hasta que los responsables de este desaseo den cuenta de lo sucedido, y el gobernador y el comisionado general de la Policía Federal expliquen pública y transparentemente lo sucedido”, expuso Jorge Verástegui González, quien fuera miembro de dicha organización y participante de la caravana.

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Caso los “otros” desaparecidos de Iguala

Después de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en Iguala, las familias de cientos desaparecidos han emprendido las búsquedas por iniciativa propia. Cada fin de semana, un equipo encabezado por los decenas de padres de familia, suben a los cerros adyacentes y ellos mismos marcan los lugares donde podrían encontrarse sus allegados, muertos, enterrados. De acuerdo a datos proporcionados por la UPOEG, hasta el momento han encontrado 52 fosas y se han desenterrado 38 cuerpos.

En las búsquedas, la UPOEG, en voz de su representante, Miguel Ángel Jiménez, señala que apenas el 12 de enero, encontró una fosa en la que había tres cuerpos humanos y otra con cabezas putrefactas.

Pero la dimensión del problema sigue siendo de proporciones magnas: la representante del Comité de Familiares Desaparecidos en el Norte de Guerrero, en voz de su representante, Xitlali Miranda, ha señalado que del mes de noviembre de 2014 a enero del presente año, se ha recibido la denuncia de 385 personas que ha sufrido una desaparición entre sus allegados. También han dicho que han recabado las muestras sanguíneas de 500 familiares o más, con el fin de realizar pruebas genéticas. Para levantar este censo, han recibido la ayuda de la organización Gobernanza Forense Ciudadana (GFC) y la vigilancia de la CNDH.

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Argentinos metidos en una fosa inmensa

El caso más sonado públicamente en donde ha intervenido el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en México, ha sido sin duda Ayotzinapa.

Sin embargo, el EAAF, una organización «multidisciplinaria, sin fines de lucro, científica, no gubernamental e independiente a cualquier partido o filiación política», como da cuenta su página de internet, tienen presencia en nuestro país desde el año 2001. Algunos casos donde ha participado a sido la identificación de migrantes en Chiapas, los desaparecidos del bar Heaven, la identificación de las muertas de Juárez y el caso de la estudiante Adriana Morlett, entre otros.

Durante estos trece años, han participado por invitación de distintas organizaciones locales, principalmente, en los casos de feminicidios, desapariciones forzadas en el contexto de la violencia, desapariciones involuntarias de migrantes en su tránsito por México, desaparición con fines de explotación sexual, además de otros casos famosos, y donde su presencia no siempre ha sido del todo reconocida.

Apenas las organizaciones de derechos humanos han expresado públicamente sus aportes. Un desplegado firmado por 17 organizaciones sociales mexicanas, aparecido en la página de la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho, comunicó:

“Para las familias y para la sociedad civil, el EAAF ha marcado un hito en la búsqueda e identificación de restos. Su trabajo ha permitido que decenas de familias puedan tener una respuesta certera y científica ante una realidad compleja y a veces lejana. El EAAF ha mostrado la importancia de que los servicios periciales estén cerca de la víctima, la acompañen y le expliquen el proceso de identificación, manteniendo siempre una gran calidad humana y honestidad en su relación con las víctimas, lo cual les ha otorgado un alto grado de legitimidad y respaldo en el trabajo que realizan”.

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Una perspectiva al futuro

“El problema es que existen muy pocos casos, como el de Ayotzinapa, en el que existe un interés público, político y eficaz en la búsqueda de los desaparecidos. Ahora, mucho de ese interés, radica en las disposiciones que logren mostrar las procuradurías estatales, las cuales, como han demostrado en Nuevo León, en Coahuila, en Durango u otros lugares en los que se han hallado fosas clandestinas”, apunta Alejandro Vélez Salas, director del portal por la paz Nuestra Aparente Rendición (NAR) y doctor en humanidades por la Humanidades por la Universitat Pompeu Fabra.

“Ante este panorama sombrío, las familias han optado por valerse de la ayuda de organizaciones sociales que los ayuden a tener certeza en estos momentos tan trágicos. Y una desesperación que los obliga a ellos mismos, a emprender la búsqueda.”

Por ejemplo. Existe una creciente preocupación por la falta de credibilidad en las instancias investigadoras, ha dado lugar a la creación de iniciativas como GFC, la creación del EMAF, la creación de las FUUDEC y FUNDENL, la presencia del EAAF, así como de múltiples organizaciones de derechos humanos que piden sus servicios.

Dichas organizaciones, han comenzado a hacerse cargo de las investigaciones que antes sólo eran facultad del gobierno, pero también, de garantizar el “derecho a la verdad” que ha sido negado por el Estado y gobierno mexicano.

Artículo publicado en Revolución Tres Punto Cero

martes, 20 de enero de 2015

El fracaso de las elecciones simuladas

Columna publicada por el Semanario Proceso el 20 de Enero del 2015 por Jesús Cantú

El fracaso de elecciones simuladas


MÉXICO, D.F. (Proceso).- Ante los hechos violentos que vive Guerrero, las autoridades electorales del estado y la Federación se empeñan en mantener la celebración de las votaciones el próximo 7 de junio, sin importar que no existan las condiciones mínimas para elegir a los titulares del Ejecutivo estatal, el Congreso de la entidad y los ayuntamientos: lo que les importa es que se acuda a las urnas, que puedan declararse gobernantes electos y que rindan después la protesta de ley.

Insisten en tales comicios aunque los resultados no sean producto de la expresión genuina de la voluntad popular. Creen que depositar la boleta en la urna es sinónimo de elegir, cuando en este como en muchos otros casos no es así, porque el proceso tiene vicios que no permiten la realización de elecciones democráticas, sino simplemente la ejecución de un acto mecánico previamente condicionado.

No es la primera vez que se presenta esta situación en México. Todo lo contrario. Fue la norma durante los más de 70 años del priiato, cuando las elecciones eran simplemente un ritual para validar el proceso de renovación de autoridades. Pero al margen de esa reiterada simulación, en las últimas dos décadas hay varios antecedentes de jornadas electorales desarrolladas bajo el asedio de la inseguridad, la violencia y/o el descontento social.

La primera y más significativa, por todo lo que involucró, fue la ocurrida el 21 de agosto de 1994 en Chiapas, para elegir gobernador en plena crisis por el alzamiento zapatista del 1 de enero de ese año. En los estertores del priiato, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari y sus fieles seguidores ordenaron que se organizaran las votaciones y que ganara el candidato a gobernador del PRI, Eduardo Robledo Rincón, con un poco más de la mitad de los votos (50.5% fue el resultado oficial), tal como lo habían hecho en su caso seis años antes.

Las autoridades electorales cumplieron las instrucciones y Robledo pudo tomar posesión de la gubernatura el 8 de diciembre de ese mismo año, en presencia del flamante presidente Ernesto Zedillo; pero eso no fue suficiente para que pudiera gobernar (otra de las confusiones comunes en México) y, por lo tanto, el 14 de febrero (69 días después) tuvo que renunciar a su cargo (aunque para evitar la convocatoria a nuevos comicios lo hizo bajo la forma de licencia indefinida).

Julio César Ruiz Ferro rindió protesta como gobernador el 17 de febrero de 1995, pero tampoco pudo concluir el mandato, pues la masacre de Acteal el 22 de diciembre de 1997 lo obligó a dimitir. Roberto Albores rindió protesta el 7 de enero de 1998.

Es evidente que se cumplió con el acto protocolario, pero fue inútil, ya que el designado apenas superó los dos meses como gobernador, agudizó la ingobernabilidad en la entidad y obligó a la designación de otros dos gobernadores en esos seis años. Primero fue el descontento social imperante en la entidad la causa de la renuncia de Robledo; y después fue la violencia la que obligó a dimitir a su sucesor.

Asimismo, la violencia y la inseguridad generadas por el crimen organizado han impactado severamente los procesos electorales en otras dos entidades en el último lustro. Primero en Tamaulipas, donde los cárteles amenazan, atentan contra candidatos y los asesinan; el más sonado fue el de Rodolfo Torre Cantú, candidato priista a la gubernatura, el 28 de junio de 2010, a escasos seis días de la jornada electoral. En el primer caso, Egidio Torre Cantú, hermano del candidato asesinado y postulante sustituto, resultó elegido y todo indica que podrá concluir su mandato, aunque no gobernar su entidad, que sigue controlada por el crimen organizado, a pesar de las intervenciones del gobierno federal.

En el segundo caso, en Michoacán, Fausto Vallejo fue elegido gobernador y tomó posesión el 15 de febrero de 2012, pero en abril de 2013 solicitó licencia para atender problemas de salud; el interino, Jesús Reyna García, se halla en estos momentos encarcelado y bajo proceso por sus presuntos vínculos con Los Caballeros Templarios. Vallejo regresó al poder en octubre del 2013, y cuatro meses después, en enero del 2014, el presidente designó a Alfredo Castillo como comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán. Finalmente Vallejo renunció a su cargo el 18 de junio y su hijo Rodrigo Vallejo fue arrestado, también por vínculos con la delincuencia organizada, en agosto de ese año. En este caso pudieron igualmente celebrar las votaciones y el mandatario tomar posesión, pero tuvo que dimitir y el estado quedó sumido hasta ahora en una severa crisis de ingobernabilidad.

En Guerrero se conjugan los dos factores: inconformidad social y violencia e inseguridad generalizadas por la presencia del crimen organizado. Aunque se logre controlar a los integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y de la Asamblea Nacional Popular, que retomaron su plan de acción para impedir los comicios, el crimen organizado mantiene el control de amplias zonas del territorio estatal e incidirá en la designación de candidatos, condicionará el voto de comunidades o municipios enteros y determinará buena parte del resultado que arrojen las boletas depositadas en las urnas.

Podrán instalarse las casillas y los habitantes de Guerrero podrán votar, aunque la ciudadanía no estará eligiendo a sus autoridades, pues no existen las condiciones para postular libremente candidatos, ni hay opciones para elegir y emitir un voto libre y secreto.

En lugar de persistir inercialmente en una ruta que ha demostrado repetidamente su fracaso, las autoridades electorales y las civiles deben considerar seriamente recurrir a la alternativa planteada en el artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es decir, declarar el estado de emergencia y suspender por un tiempo limitado derechos y garantías. Una vez que se logre restablecer el orden, el Senado –de conformidad con el artículo 76 de la misma Constitución– debería designar un gobernador provisional que convoque a elecciones.

Con características distintas, la situación de Michoacán es exactamente la misma, por lo cual también hay que explorar esta ruta. Basta de simulaciones. Hay que reconocer la gravedad de la crisis y encararla realista y decididamente. Cualquier otra opción lo único que provocará es el agravamiento de la ingobernabilidad.

Extraída del Semanario Proceso

lunes, 19 de enero de 2015

Contra el Mega-Aeropuerto


Columna publicada en el Semanario Proceso el 19 de Enero del 2015 por Javier Sicilia y Jean Robert

Contra el mega-aeropuerto


Mega-aeropuerto. Cartón: Rocha

En solidaridad con los defensores de su terruño.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- En la zona metropolitana del oriente del Estado de México se observa, como en muchas otras regiones del país, una contradicción dramática entre dos prácticas, dos formas de considerar la vida, dos imaginarios. Por un lado, comunidades que, en la medida de sus posibilidades, quieren seguir definiéndose como campesinas, porque esa condición corresponde a su sensibilidad, su cultura, su “cosmovisión”, su historia encarnada en un territorio. Por el otro, una profusión de infraestructuras de vialidad y de proyectos de viviendas destinadas a personas ajenas a los pueblos de la zona: manipulaciones de la población y verdaderas deportaciones planificadas.

Por un lado, un proyecto cultural de fidelidad a tradiciones milenarias, de la que dan testimonio los nombres en lengua náhuatl de casi todos los pueblos: Huexotla, Tequexquináhuac, Ixayoc, Xochimanca, Tlaminca, Tecuanulco, Amanalco, Atenco, Nexquipayac… Por el otro, una febrilidad modernizadora con los inevitables elefantes blancos, las obras a medio acabar y los terrenos que fueron de cultivo en proceso de fraccionamiento. Esta febrilidad desarrollista aniquila patrimonios históricos, arqueológicos y ambientales, afecta territorios comunitarios con el establecimiento de rellenos sanitarios y de un tiradero de desechos nucleares, y al saquear el agua de las comunidades, niega las comprobadas capacidades de gestión comunitaria del agua amenazando a sus defensores con nuevas formas de represión.

Tales conflictos, latentes desde hace decenios y puestos en evidencia a partir del levantamiento del EZLN y la emergencia de los pueblos indios, se volvieron a agudizar después de que el gobierno federal anunció que retomaba el proyecto foxiano de construir un mega-aeropuerto sobre las mencionadas tierras de vocación campesina.

Nosotros no somos campesinos y no nos sentimos amenazados en nuestro modo de vida como ellos. Pero somos conscientes de que la ciudad a la que han apostado el gobierno y la economía moderna, esa ciudad proyectada desde “arriba”, es una aglomeración ilimitada que depende por entero del petróleo e incrementa continuamente esta dependencia. Entendemos también que la ciudad vivida “abajo” es un tejido vivo de relaciones de soporte mutuo entre vecinos, de solidaridades y luchas por el reconocimiento del modo de vida propio que está en su ancestral forma de ser. Las grandes ciudades creadas por las culturas mesoamericanas nunca postularon la contradicción entre ciudad y campo –urbs y ager– que caracteriza a las culturas europeas. Durante siglos –el periodo prehispánico y colonial– esta facilidad de tránsito entre la ciudad y el campo fomentó la independencia alimentaria de las ciudades: México tenía sus hortalizas y sus cultivadores, y la zona lacustre y campesina de Texcoco, sus centros urbanos.

La modernidad, sin embargo, en su empeño por destruir el campo y la autosubsistencia alimentaria en nombre del desarrollo, ha creado una espantosa tensión entre esos dos mundos, tensión que se ha vuelto más aguda con el empecinamiento gubernamental de revivir el proyecto del mega-aeropuerto.

Según las declaraciones oficiales, de hacerse realidad dicho aeropuerto daría, para 2060, servicio a 120 millones de pasajeros cada año y ocuparía una superficie de 4 mil 400 hectáreas, contra las 700 que ocupa la Terminal 1 del aeropuerto actual. Durante la primera fase del proyecto se invertirían 169 mil millones de pesos, de los cuales 27 mil millones serían destinados a las mitigaciones de daños ecológicos colaterales.

Esta danza de los miles de millones de pesos, la inmensidad de las áreas cubiertas de cemento o transformadas en parques temáticos para seducir turistas e inversionistas, así como la intensificación de nuestra dependencia del petróleo, en una época en la que el país empieza a importarlo, debe darnos pavor. Pero mucho más pavor debería ocasionarnos el hecho de que tal obra en esa región lacustre es un decreto de muerte para una cultura campesina y urbana milenaria con capacidad de refuncionalizarse, sin traicionarse, atada a formas tradicionales y eficientes de cultivo, y abierta críticamente a técnicas modernas como los invernaderos.

Aun si el sueño megalómano del gobierno no se realizara, su mero anuncio ya empezó a transformar los usos del suelo y los precios prediales en la región de una forma que amenaza con expulsar a sus habitantes tradicionales y más legítimos, herederos de la horticultura urbana nahua. Si ciudadanos urbanos y campesinos queremos seguir llamándonos conciudadanos, tenemos que detener esta destrucción de una gran cultura productora de alimentos y fomentar asociaciones de soporte mutuo entre quienes los cultivan y quienes los comemos.

De lo contrario, no sólo nuestra dependencia alimentaria irá en aumento junto con la destrucción ecológica de los megaproyectos impulsados por las reformas estructurales, sino que el crimen que nos asuela crecerá de manera más brutal. Hay una estrecha relación entre esa lógica depredadora del desarrollo y la depredación del crimen organizado. Ambas se retroalimentan en una espiral descendente en la que los seres y la tierra son sacrificados en pos de la megalomanía de arriba.

Además opinamos que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés; detener la guerra; liberar a José Manuel Mireles, a sus autodefensas, a Nestora Salgado, a Mario Luna y a todos los presos políticos; hacer justicia a las víctimas de la violencia, juzgar a gobernadores y funcionarios criminales, y boicotear las elecciones.

*El presente artículo fue escrito conjuntamente con Jean Robert, quien se ha concentrado en la defensa de los territorios de la zona oriente del Estado de México contra el aeropuerto, y siempre ha estado al servicio de los otros.

Columna extraída del Semanario Proceso

domingo, 18 de enero de 2015

Provocaciones

Publicado en El Universal el 15 de Enero del 2015 por Alfonso Zárate Flores.

Provocaciones


Credo quia absurdum (Lo creo porque es absurdo). Tertuliano

Enfrentar la muerte —la propia o la de un ser querido— suele ser una experiencia dolorosa. Elizabeth Kübler Ross identificó los estadios por los que transitan quienes enfrentan la inminencia de su muerte. El primero, la negación, la no aceptación de lo que se anticipa definitivo. En el caso de los muchachos de la normal de Ayotzinapa, la mayoría de los padres ha decidido aferrarse a la esperanza de vida; lo insensato, lo absurdo, se convierte en el asidero último. 

Hubo quienes negaron que Emiliano Zapata hubiera sido asesinado en la hacienda de Chinameca. La exhibición del cuerpo del caudillo, profanado por las balas, no era evidencia suficiente para quienes no estaban dispuestos a aceptar su muerte. 

En los meses posteriores a la desaparición de los jóvenes normalistas han corrido diversas historias. Unos dicen que a los muchachos los tienen secuestrados, obligados a trabajar en algún campo de cultivo de enervantes. Otros aseguran que están presos en cuarteles militares; y otros más, que admiten su muerte, afirman que no fueron calcinados en Loma del Coyote, el basurero de Cocula, sino en hornos crematorios de las instalaciones militares en Iguala. 

Para “sustentar” las hipótesis, por inverosímiles que parezcan, están los “expertos” —cualquiera con un cargo académico pretende serlo— que desmienten los dictámenes científicos; sus dichos, cual verdades sagradas, se reproducen en las redes sociales. 

Pero Kübler Ross también habla de la ira, la indignación ante el carácter irremediable de la muerte. 

Hoy, la mayoría de los padres de los muchachos desaparecidos se debate entre la negación y la ira, de allí la decisión de algunos de ellos de irrumpir en las instalaciones militares del 27 batallón en Iguala. A este tipo de acciones los incitan profesionales de la provocación que se infiltran en cualquier coyuntura que favorezca la confrontación y lleve a una respuesta que “exhiba” el carácter “represor” de los poderes públicos. 

Salir de este atolladero será muy difícil. En primer lugar, por la precariedad de nuestro Estado de derecho. Nadie ignora la prevalencia de la impunidad en nuestro país. En segundo lugar, por el descrédito de las autoridades, lo que explica el llamado al grupo argentino de forenses y el traslado de las evidencias recogidas del fondo de la barranca a una prestigiosa universidad europea. 

Algunos periodistas, amparados en versiones de “expertos”, dicen que las instalaciones militares tienen hornos crematorios y sugieren que en ellos fueron incinerados los jóvenes. Por eso la insistencia en “abrir” los cuarteles. Al parecer, el gobierno federal ha aceptado la posibilidad de que los padres de Ayotzinapa puedan entrar a las instalaciones militares “de forma ordenada y con respeto a nuestras instituciones”. El problema es que quienes postulan la teoría de la conspiración dirán: “no encontramos nada porque ya tuvieron tiempo de limpiar la escena”. Y volverán a empezar.

En el estado de Guerrero —una entidad lastimada por la pobreza, el narcotráfico y los cacicazgos— no existe gobierno y la búsqueda de los restos de los normalistas ha llevado a descubrir que en varias zonas existen cementerios clandestinos donde aparecen decenas de osamentas, se cuentan por miles los desaparecidos. 

Estamos ante una situación de alto riesgo y, mientras tanto, permanecen demasiados hilos sueltos: el ex gobernador, Ángel Heladio Aguirre, continúa operando sin que nadie se atreva a molestarlo; poco o nada se sabe de la responsabilidad —por obra, omisión o negligencia— del ex procurador de Justicia del estado y del secretario de Seguridad Pública de la entidad: por otra parte, quien fuera secretario de Seguridad Pública de Iguala, Felipe Flores Velázquez, sigue siendo el “eslabón perdido”, en tanto las acciones provocadoras siguen escalando. Le están jalando la cola al tigre y el clima de ingobernabilidad en el estado de Guerrero se agudiza.

Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario. 
@alfonsozarate

Publicado en El Universal

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